Ir al contenido principal

Antonia


Antonia, ¡cuánto me dueles Antonia! Tanto como cada una, pero aún más… y es que no puedo dejar de pensarte porque son tantas las coincidencias y tan pequeña la diferencia que hizo que tu destino fuera diferente al mío… 
¡Cuánto me duele tu muerte Antonia! dolorosa y solitaria, es que no basta con que no nos violen, no saben cuán necesario es que dejen de culparnos y empiecen a creernos. Y es que un abrazo y un te creo pueden hacer la diferencia entre ser quien firme o quien titule este triste texto.
Porque sí, a Antonia la mató Martín Pradenas esa noche de Fiesta Patria, pero también la mató Rodrigo Canario cuando, en medio del dolor, Antonia le abrió su corazón y Rodrigo no le creyó… A Antonia la mató la justicia, que anteriormente sobreseyó a quien sería también su violador, a Antonia la matamos todos, cuando no alzamos más fuerte la voz para decir BASTA , ni susurramos en el oído, Aquí estoy!.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amar

Sé Pocas cosas, pero todas tienen que ver con amar y ser amado, con respetarse y aceptarse. Ninguna de ellas tiene que ver con someterse, sino con aprender y tolerar. Y es que AMAR no se trata de fundirse y perderse en el otro; se trata de individuos que crecen juntos Aceptar al otro es tenerle Fe, respetar sus tiempos, sus espacios, entender sus silencios y esperar sus señales. Para aceptar primero hay que conocer, lo que se ve del otro y lo que no se ve; y así puedo decir TE CONOZCO, y porque te conozco, TE ELIJO, y porque te elijo TE ACEPTO, y porque me aceptas SOY FELIZ. Aceptar al otro es aceptar lo mejor de nosotros mismos.

Y tú que no te enteras

¿Y cómo tú, que te enteras de todo, aún no te enteras que te quiero?, que me sudan las manos cuando estás cerca, que me tiemblan los labios cuando te hablo, que la voz se me escapa por los agujeros de mi alma cuando intento decirte lo que siento por ti. ¿Acaso no lo ves, o es que no estás mirando?.

Autoretrato

- Camino siempre mirando hacia arriba, cómo queriendo descubrir algo, o esperando que se caiga el cielo. - Amo el color azul, el olor a vainilla y las noches de verano. - Amo caminar descalza sobre el pasto y leer un libro a la sombra de un árbol. - Detesto la gente que no se anima a nada. - Me gustan los globos. - Mis amigas dicen que soy muy enamoradiza, yo digo que hace tiempo dejé de creer en el amor. - Sólo tomo mate cuando hay con quién compartirlo. - Amo las verduras hervidas. - Le tengo fobia a la lechuga. - Aún me duelen algunos amores y algunos amigos, alguna gente que justa o injustamente se ha ido. - Extraño a mi abuela y a mi perra. De distintas maneras, pero han sido mi grandes amores. - No creo en las coincidencias. - Sospecho del destino. - Prefiero las noches sin luna, pero me encanta la luna. - Alguna vez, y no sólo una, me puse a contar estrellas. - Alguna vez amé demasiado a quién no se lo merecía. - Otras tantas, no supe amar. - Me gusta mucho escu...