"Me resulta imposible creer que esto pueda cambiarnos, pero no hacemos más que dar evidencias." Quererte me lleva a los extremos de un abismo, al que tengo miedo a caer si no caes conmigo y nada me indica que estés dispuesto a saltar. Pero ¿a qué atribuirle entonces tu silencio? si es que tu boca no nombra la mía, ¿por qué cayan tus labios?. No hago más que pensarte, pensarte y pensarte. Y cuando acabo de crearte, en un lugar, con un rostro, en un momento... Recuerdo dolorosamente, que soñarte no es tenerte, que quererte no es certeza que, del otro, igual me quieras. Y sin embargo te quiero.