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Sonríes

Sonríes y el mundo se ilumina. Pero sé que mis oídos no escucharán más tu risa y mi mundo se vuelve oscuro si no estas. Te perdí para siempre, aún sin haberte tenido. Cuando duele el adiós, que difícil el olvido.
Cómo cuesta caminar las calles que uno mismo ha destruído... cómo cuesta mirarse al espejo después de haberse desfigurado por completo.
¡Hola, aquí estoy! me digo a mí misma, solloza y perdida. ¡Hola, a mí no me has perdido! me dice mi reflejo casi desaparecido. ¡Hola, no me tengas miedo! me dicen mis propios ojos nublados de mar. ¡Hola, aún puedes sanar! dice mi alma palpitando una vez más...
Sonríes y mi vida vuelve a brillar... sonríes, no para mí, pero igual me hace feliz.

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Autoretrato

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