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Carta desde el auto-exilio

Sospecho que jamás entenderé por qué, cada vez que empiezo a estar bien, regresas a mi mente, una y otra y otra vez como, un triste y aburrido, sueño recurrente. No te extraño, no te he extrañado nada. ¡Qué feliz que he sido en tu ausencia!. ¿Por qué entonces te llamo? una y otra, y otra vez. Como quien llama a un número ocupado e instintivamente insite aunque tiene certeza de que no hay quién del otro lado. Así. Así igual te llamo en mi mente a cada momento. Estimo que jamás dejaré de hacerlo, aunque tengo la esperanza de lograrlo algún día. No entiendo esta estúpida necesidad casi suicida, pero no le temo; porque así como te necesito tanto, también te reconozco lejos, inalcanzable y eterno. Hoy cierro los ojos y te extraño, pequeño pedazo de cielo. Hoy a la distancia te siento cerca, tan cerca, como en aquel abrazo último, que siempre recuerdo. Y en el silencio de esta noche sin estrellas, te las regalo a todas, ya no las quiero; porque bajo el manto oscuro de este cielo lejano n...

Adios

     Si no estás más en mi vida, debe ser porque me fui de la tuya. Y mi viaje empezó hoy, cuando seguí de largo mientras pasabas junto a mí. Hoy junté mis palabras en vano, mi espera sin por qué, mis lágrimas para nadie y las enterré en lo más profundo de mi olvido. No encontré formas de decirte lo mal que me siento y lo bien que quiero que estés, a pesar de que no va a ser conmigo. No puedo retenerte en el sueño que soñé para nosotros, porque ya no estabas en la realidad en la que dormía y lo soñaba. Entonces salgo a la ruta de la vida a buscar un sueño que me muestre una pierna en algún parador camionero. Es triste pero es. No estuviste cuando rocé la locura, sé que lo intentaste, sé que me pensaste aquellas noches que los dos sabemos… pero me hiciste falta cuando la tristeza me ahogaba, aunque hayas atendido el teléfono, aún te necesitaba. ¿Qué fue lo que no te dí? ¿Qué fue lo que no supe hacer? ¿Cuánto debía esperar? ¿Será que faltaron noches o faltaron ...

Me basta así

Si yo fuera Dios y tuviese el secreto, haría un ser exacto a ti; lo probaría (a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca), y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de estrechar mi mano estrictamente, y de besarnos sin hacernos daño -de esto sí estoy seguro: pongo tanta atención cuando te beso; entonces, si yo fuese Dios, podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente, sin cansarme jamás del juego idéntico, sin desdeñar tampoco la que fuiste por la que ibas a ser dentro de nada; ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios, haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero, para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día, a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida, resucitándome con tu palabra,...

Cuestión de tiempo

Entre desear algo y conseguirlo sólo hay una cuestión de tiempo. El problema es que ese tiempo entre lo que deseamos y su realización puede ser eterno; y cuando queremos algo lo queremos ya, por algo lo queremos ¿no?.  La ansiedad es esa obsesión por que el futuro sea hoy, ese capricho del deseo inminente, ese fast food difícil de digerir. Yo se que las cosas que importan de verdad, necesitan tiempo. Se que no hay que apurarse, pero cuando quiero algo necesito señales claras de que eso va a llegar, sino me desespero. La incertidumbre me mata, me vuelvo insegura y comienzo a dudar de que eso que quiero, tal vez nunca llegue. Y quizás por eso necesite alguna prueba, alguna certeza que calme esta ansiedad.  La tarde es larga, pero es tan corta la vida y uno quiere todo ya. Tal vez por esa ansiedad uno termina perdiendo justamente eso que tanto quiere.  Las cosas que de verdad importan llevan tiempo, las cosas que valen cuestan trabajo. Y por esa obsesión de que las cosas sea...

Sea

¡Yo llevo tu sonrisa como bandera! y que sea lo que sea... ¡Lo que tenga que ser, que sea y lo que no, por algo será! No creo en la eternidad de las peleas... NI EN LAS RECETAS DE LA FELICIDAD... (Fragmento de "Sea")

Silencio

Hoy estaba ahí, tratando de conocer el silencio. ¿Qué es el silencio ? me preguntaba y de repente ahí estabas, otra vez estabas en medio de mis pensamientos, como la definición perfecta. Tan sereno tan solitario tan vos; y de repente comencé a enamorarme del silencio y lo fui descubriendo en mí. ¿Qué es el silencio? Silencio es ese momento en el que me hablo a mí misma, en el que me puedo decir sin mentiras ni verdades lo que siento. En el que puedo decírmelo a mí misma sin que nadie lo sepa.  Silencio soy yo misma, conmigo. Pero silencio, silencio es aquel momento en el que te pienso y te recuerdo otra vez. Ese momento en el que me dejo atrapar por los recuerdos y los inconfundibles sentimientos de amor que aún te conservo en mí. Silencio, silencio es poder escribir dos lineas que me dicte el corazón, silencio es sentarme frente a mi ventana y no pensar, dejar que las cosas fluyan y sean libres… ¡Ser libre es un grito de silencio!...