Ir al contenido principal

Recurrencias

Volver sobre cosas ya escritas puede parecer demasiado fácil, pero en mi caso al menos siempre me ha sido más fácil inventar que repetir. Ocurre sin embargo que ciertas repeticiones, que prefiero llamar recurrencias, se me dan con la misma evidencia que diariamente nos da a todos la inevitable salida del sol. Y si esta cotidiana maravilla no nos asombra puesto que conocemos la relojería general del cosmos, hay otras repeticiones perceptibles en un dominio que ninguna ciencia ha explicado todavía, repeticiones que pertenecen a esos intersticios de lo habitual donde leyes que no son las de la física o la lógica se cumplen de una manera casi siempre inesperada. Todo esto para decir que anoche entré una vez más en esa zona de arenas movedizas...

(Fragmento de: Desde el otro lado)
Julio Cortazar

 ...Todo esto para decir que anoche, entré una vez más en esa zona de arenas movedizas... Para decir que anoche de nuevo, como una dulce recurrencia, volviste a mi mente sin permiso. Por qué será que me condeno a volver, una y otra vez, a tu ajado recuerdo que sólo viene a recordarme que aún te quiero, de esa forma inevitable y evidente con que el sol nos visita cada día, y aún no puedo acostumbrarme ni dejar de hacerlo.

¡Porque siempre tiene mis palabras en sus letras!
Esto lo agrego yo

Comentarios

  1. quien les dara la llave.. para que vuelvan aún cuando cerramos las puertas no?

    ResponderEliminar
  2. Me parece que les dimos la copia el primer día que a travesaron la puerta. ;) Te quiero.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Manuel

Y resultó que Manuel, no era el Manuel que Sofía había estado buscando. Y eso que ella no había llenado formularios, ni pedía muchos requisitos. Pero Manuel, no era ese Manuel, al menos por ahora. -Gracias por existir- le dijo después de besarlo en la nariz; se dió media vuelta y se fue pensando -No creo que jamás lo sea, pero al menos es un Manuel menos para encontrar al correcto- mientras arrastraba los pies por el pasillo.

Autoretrato

- Camino siempre mirando hacia arriba, cómo queriendo descubrir algo, o esperando que se caiga el cielo. - Amo el color azul, el olor a vainilla y las noches de verano. - Amo caminar descalza sobre el pasto y leer un libro a la sombra de un árbol. - Detesto la gente que no se anima a nada. - Me gustan los globos. - Mis amigas dicen que soy muy enamoradiza, yo digo que hace tiempo dejé de creer en el amor. - Sólo tomo mate cuando hay con quién compartirlo. - Amo las verduras hervidas. - Le tengo fobia a la lechuga. - Aún me duelen algunos amores y algunos amigos, alguna gente que justa o injustamente se ha ido. - Extraño a mi abuela y a mi perra. De distintas maneras, pero han sido mi grandes amores. - No creo en las coincidencias. - Sospecho del destino. - Prefiero las noches sin luna, pero me encanta la luna. - Alguna vez, y no sólo una, me puse a contar estrellas. - Alguna vez amé demasiado a quién no se lo merecía. - Otras tantas, no supe amar. - Me gusta mucho escu...

Me gusta

-No entiendo que le ves.- Dijo Erik mientras la veía a lo lejos con el ceño fruncido. Para él no era más que una chica aburrida, Pero Nando no demoró en responder sin quitarle los ojos de encima -Me gusta porque no se le nota que está rota y me contagia esa idea de que se puede ser feliz a pesar de tener un corazón despedazado. Y sí, le falta una pieza, de esas que nunca más va a encontrar, pero no le interesa, porque tampoco la está buscando. Sigue jugando con las que le quedan, sabiendo que nunca más va a volver a tener el rompecabezas armado arriba de la mesa. Y sin embargo guarda el dolor para otro momento y se para con esa fortaleza del que sabe que así es la vida. Porque ella ya entendió todo. Sabe que en la guerra siempre se pierde, por eso no se detiene a contar el saldo de la batalla. Perdió pero igual se ríe y disfruta. Contagia la idea loca de que se puede. Ella perdió justo lo que no tenía que perder. De todas las cosas posibles justo ésa no tenía que perderla y la perdió. ...