Ir al contenido principal

Bienvenida, yo.



Así entonces comienzo un cuaderno, uno más de los miles que tengo dando vueltas por cajones y cajitas, pero un cuaderno mucho mejor, uno que puedo compartir con vos hasta en lo lejos. Y mientras lo pensaba, casi encuadernándolo, decidí escribirlo en cursiva, no en letra cursiva, sino en palabra cursiva. En palabra cercana y sentida.
¡Qué más puedo decir que BIENVENIDA!

Pd: Gracias Pali por la iniciativa :)

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Manuel

Y resultó que Manuel, no era el Manuel que Sofía había estado buscando. Y eso que ella no había llenado formularios, ni pedía muchos requisitos. Pero Manuel, no era ese Manuel, al menos por ahora. -Gracias por existir- le dijo después de besarlo en la nariz; se dió media vuelta y se fue pensando -No creo que jamás lo sea, pero al menos es un Manuel menos para encontrar al correcto- mientras arrastraba los pies por el pasillo.

Autoretrato

- Camino siempre mirando hacia arriba, cómo queriendo descubrir algo, o esperando que se caiga el cielo. - Amo el color azul, el olor a vainilla y las noches de verano. - Amo caminar descalza sobre el pasto y leer un libro a la sombra de un árbol. - Detesto la gente que no se anima a nada. - Me gustan los globos. - Mis amigas dicen que soy muy enamoradiza, yo digo que hace tiempo dejé de creer en el amor. - Sólo tomo mate cuando hay con quién compartirlo. - Amo las verduras hervidas. - Le tengo fobia a la lechuga. - Aún me duelen algunos amores y algunos amigos, alguna gente que justa o injustamente se ha ido. - Extraño a mi abuela y a mi perra. De distintas maneras, pero han sido mi grandes amores. - No creo en las coincidencias. - Sospecho del destino. - Prefiero las noches sin luna, pero me encanta la luna. - Alguna vez, y no sólo una, me puse a contar estrellas. - Alguna vez amé demasiado a quién no se lo merecía. - Otras tantas, no supe amar. - Me gusta mucho escu...

La persona correcta

Lo que él no sabe es que vos también fuiste la persona correcta. La que lo quiso cuando ni él mismo podía quererse, la que tuvo el valor y la empatía para comprender que estaba roto y a(r)mar sus pedazos, valorar sus intentos, pocos y fallidos. La que tuvo la fortaleza para permanecer y llenar de flores un nombre olvidado, la que regó el autoestima marchito que hoy florece para que pueda amar y dejarse amar por alguien más. Pero tranquila, vos fuiste la correcta, él el momento equivocado.